Qué son las agujetas
Su nombre técnico es dolor muscular de aparición tardía. Aparecen tras un ejercicio nuevo o más intenso de lo habitual, sobre todo si tiene muchas bajadas controladas: bajar escaleras, bajar en la sentadilla o correr cuesta abajo. Se deben a pequeñas alteraciones en las fibras musculares y a la respuesta del cuerpo para repararlas.
Rasgos típicos de las agujetas
- Aparecen entre 12 y 24 horas después del ejercicio, no durante.
- Son máximas entre 24 y 72 horas después.
- Afectan a todo el músculo de forma difusa, a menudo en ambos lados.
- Duelen al estirar o al contraer el músculo y al presionarlo.
- Mejoran al moverte y desaparecen solas en pocos días.
Rasgos que sugieren una lesión
- El dolor aparece de golpe durante el ejercicio, a veces con un chasquido o un pinchazo.
- Se localiza en un punto concreto, en una articulación o en un tendón.
- Hay hinchazón, moratón o deformidad.
- Te impide apoyar, cargar peso o mover con normalidad.
- No mejora o empeora con los días.
Qué hacer con las agujetas
- Muévete: caminar, pedalear suave o nadar alivian más que el reposo total.
- Puedes entrenar otros grupos musculares mientras se te pasan.
- El masaje suave y el calor local pueden aliviar.
- No hace falta tomar medicación ni beber agua con azúcar: es un remedio popular sin fundamento.
Cómo evitar agujetas fuertes
Aumenta la carga de forma gradual y repite los ejercicios con regularidad. El cuerpo se adapta muy rápido: tras la segunda o tercera sesión de un mismo ejercicio, las agujetas son mucho menores.
Un dolor muscular muy intenso y generalizado, acompañado de orina muy oscura o de una debilidad marcada tras un esfuerzo extremo, requiere atención médica urgente.
Fuentes
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un médico, fisioterapeuta u otro profesional sanitario.